
Publicada el 23/10/2009 a las 14:50
CUANTOS MÁS CONOZCO, MAS QUIERO A MI PERRA IIPor desgracia, una de nuestras compañeras de viaje no se ha
encontrado demasiado bien durante estos últimos días y
como estamos todo el mundo con una sensibilidad especial con respecto
a las posibles infecciones de las vías respiratorias (catarros,
gripes, etc. etc.) pues llevó a cabo una acción
tan horrible que todos los demás deberíamos
imitar en esas situaciones, como ocurre por ejemplo en Japón,
ponerse una mascarilla para evitar dentro de lo posible el contagio de
cualquier virus de los propios en estas fechas.
Y esa acción tan horrible como cívica, ha sido la que ha llevado a esos especimenes prehomínidos, indecentes, indeseables, mierdas, deshechos, basuras y demás adjetivos que les califican o mejor dicho les des-califican como personas, a despotricar ahondando en sus miserias, y recriminarla que siquiera utilizase el SERVICIO PÚBLICO DE TRANSPORTE con la mascarilla.
¿Quién son ellos para recriminar nada a nadie, cuando eso es precisamente lo que todos deberíamos hacer en caso de un simple catarro? ¿Quién son ellos para decidir o elegir lo que esta bien o esta mal? ¿Lo que se debe o no se debe hacer?
Puede que a los demás viajeros no les guste la cara de esos prehomínidos como compañeros de viaje y acaso ¿se les impide viajar? ¿Acaso se les ha apartado como apestados? Cómo se hacia antes con los leprosos o los que padecían el escorbuto.
¿Se les ha impedido viajar en el SERVICIO PÚBLICO por estar acatarrados? ¿O por tener la menstruación o la menopausia? ¿O un dolor de muelas?
NO, tienen el mismo derecho, ellos pagan su billete como todo el mundo, no tienen que modificar su horario, no tienen que cambiar sus itinerarios, no deben comprar en ninguna otra tienda donde no les conozcan..........
Vergüenza me da sinceramente pertenecer a la misma especie que ellos, lo único que siento es no poder borrar a esa gentuza de un plumazo.
Y luego dirán que son personas...................
La gente de bien, sabe a la persona a la que me refiero.
Y esa acción tan horrible como cívica, ha sido la que ha llevado a esos especimenes prehomínidos, indecentes, indeseables, mierdas, deshechos, basuras y demás adjetivos que les califican o mejor dicho les des-califican como personas, a despotricar ahondando en sus miserias, y recriminarla que siquiera utilizase el SERVICIO PÚBLICO DE TRANSPORTE con la mascarilla.
¿Quién son ellos para recriminar nada a nadie, cuando eso es precisamente lo que todos deberíamos hacer en caso de un simple catarro? ¿Quién son ellos para decidir o elegir lo que esta bien o esta mal? ¿Lo que se debe o no se debe hacer?
Puede que a los demás viajeros no les guste la cara de esos prehomínidos como compañeros de viaje y acaso ¿se les impide viajar? ¿Acaso se les ha apartado como apestados? Cómo se hacia antes con los leprosos o los que padecían el escorbuto.
¿Se les ha impedido viajar en el SERVICIO PÚBLICO por estar acatarrados? ¿O por tener la menstruación o la menopausia? ¿O un dolor de muelas?
NO, tienen el mismo derecho, ellos pagan su billete como todo el mundo, no tienen que modificar su horario, no tienen que cambiar sus itinerarios, no deben comprar en ninguna otra tienda donde no les conozcan..........
Vergüenza me da sinceramente pertenecer a la misma especie que ellos, lo único que siento es no poder borrar a esa gentuza de un plumazo.
Y luego dirán que son personas...................
La gente de bien, sabe a la persona a la que me refiero.
Libro de visitas
