Dame una nube, arráncame una estrella, córtame una porción del firmamento, suéñame cada noche oscura y bella, y déjame habitar tu pensamiento.
De mi ribera a tu ribera, un puente cruza a zancadas sobre el agua clara; fluye y llora en sus ojos la corriente, como lloran los ojos de tu cara; avanza el corazón, duda la mente, [...]