
Publicada el 16/12/2007 a las 22:17
LA PRUEBA - JESÚS SÁNCHEZ JURADO(Jesús me sorprendió muy gratamente el día que me
dedicó esta genial historia, creación suya, que
acompaña a la foto de la entrada del parque de Oromana
también realizada por él. Sabía que las historias
de intriga me gustan. Con final feliz aun más. Por un momento
creí formar parte de la historia viviéndolo como si
fuera la protagonista. Ha sido todo un honor. Muchas gracias
Jesús, tu también has acertado de pleno. Aquí lo
expongo como recuerdo del momentazo.)
Publicada el 13/12/2007 a las 09:42
LA PRUEBA
(A mi querida anfitriona ISFANS)
La cerradura estaba rota, como ya lo sabía, y tuvo que empujar con todas sus fuerzas para arrastrar la puerta sobre el sucio suelo hasta que pudo entrar; después se recostó sobre la misma y empujó hasta cerrarla y encendió la linterna de bolsillo que se había llevado, cuya tenue luz no llegaba más allá de unos escasos cuatro metros. Nunca había estado dentro, pero sabía cómo era la casa, de modo que repasó el mobiliario mientras sentía cómo el miedo se clavaba en la boca de su estómago. Tragó saliva y avanzó; por mucho miedo que tuviese, estaba decidida. Rodeó la mesa que ocupaba todo el centro de la cocina y llegó a la puerta que daba acceso al pasillo, a cuyo final estaba la escalera.
Una de las habitaciones daba a un pequeño servicio en cuya pared frontal había un gran espejo. Se quedó parada mirándolo y proyectó la luz de la linterna sobre sí misma, para verse, y el espejo no sabía si estaba más sucio que roto- le devolvió una imagen desconocida. ¿Qué hago aquí?, se preguntó y por un breve momento miró hacia atrás, deseando irse; pero mantuvo la vista firme en el cristal y avanzó unos pasos, los suficientes para que la imagen se hiciera más nítida; y se vio como nunca antes se había visto, vestida con un chándal oscuro, que le quedaba muy ancho, y un gorro de montaña negro, ambos de su hermano. Volvió al pasillo y lo recorrió hasta el final, donde, a un lado del recibidor estaba la puerta principal, a otro la escalera y enfrente suya el salón. Subió. El crujido de un escalón bajo su peso la asustó, haciendo que saltara y emitiera un débil grito. Con el corazón más acelerado, siguió y, una vez arriba, se dirigió a la habitación central, un gran salón usado como biblioteca y que contaba con una gran ventana, en el que se puso a mirar por las estanterías que ocupaban las dos paredes laterales, cogiendo algunos libritos, hasta que se quedó observando más detenidamente uno que se guardó. Apagó la linterna y se apostó al acecho de lo que ocurría fuera.
La luz de la luna apenas penetraba dentro de la casa, pero la aprovechaba para mirar a su alrededor, por si veía alguna cucaracha. No podía evitar el asco que le daban. Pero aún menos le gustaba no ver ninguna. Tiene que haber ratas, si no hay cucas es porque hay ratas, se decía y su miedo se hizo aún mayor. Pasaron más de veinte minutos cuando una figura se movió fuera de la casa, aprovechando la sombra de los árboles. ¡Por fin, ahí está!, pensó. La figura echó a correr hacia la casa y se perdió de vista. Después de echar un último vistazo al suelo ayudándose de la linterna, tiró del tupido cortinaje que quedaba a su lado de la ventana y comprobó que no había nada desagradable ocultó tras él, y se puso a escuchar atentamente.
Al poco, oyó la puerta de la cocina desplazarse sobre el suelo y poco después oyó el crujido del escalón de la escalera. Se ocultó tras la cortina y esperó, hasta que una figura masculina apareció en la entrada de la habitación, moviéndose con mucho sigilo y observándolo todo antes de hacer cualquier movimiento; se acercó a las estanterías y empezó a recorrerlas hasta situarse junto a la cortina; después se volvió y observó la mesa y las sillas, y avanzó dos pasos. Entonces, ella apartó silenciosamente la cortina y dando un grito se le lanzó encima, rodando los dos por suelo mientras él gritaba y daba manotazos al aire tratando de librarse de la presa que ella le había hecho al cuello, hasta conseguirlo, quedando encima y sujetándole los brazos.
-¡Daniela!
-¡Suéltame. bestia!
-¿Qué diablos haces aquí? ¿Por qué me has atacado?
-Yo no te he atacado, sólo te he dado un buen susto, para que no olvides tu iniciación.
-¡Tu no tenías que estar aquí! soltándola.
-¿Ah, no? mientras se levantaban los dos- ¿Y por qué me iba a perder cómo hacías la prueba de tu iniciación como hombre? ¿De qué tribu eras? Se me olvidó, ¿De los pigmeos? ¿De los indios?
-No digas tonterías.
-Pero, cuéntame, ¿eres ya un hombrecito o todavía has de pegar algún grito más?
-¡Calla: esto no es como tú lo cuentas! sosteniéndose la mirada los dos.
-Pues explícamelo
- Bueno Se trata de... ¡Tu no lo entenderías!
-¿Ah, no? ¿Por qué no pruebas?
Justo entonces se oyó como unos cristales se rompían en la planta baja.
-¿Qué ha sido eso? ¿Tus amigos?
-No eso iría en contra del ritual., de la .ellos no lo harían.
-¿Entonces, quién es?
-Shhhh, calla acercándose al mirador de la escalera, tras la que permanecieron ocultos.
-Esto es una mierda se oyó una voz. De mujer.
-No te lamentes tan pronto. Aquí tiene que estar y aquí lo tenemos que encontrar. Mira por ahí le contestó otra de hombre.
-¿Quiénes son?
-No lo sé Hay un matrimonio que está reclamando la casa, dicen que son sobrinos del dueño.
-¡Pero si murió y nadie sabe que haya dejado ningún testamento!
-Ni eso ni nada, nadie sabe absolutamente nada del viejo, no trataba con prácticamente nadie, sino que se pasaba casi todo el tiempo fuera. Pero esos han venido exigiendo la propiedad de la casa, y están en ésas.
-Aquí no se ve nada. Tendremos que volver de día y hacer un registro a fondo dijo la mujer.
-No nos dejan. Tendremos que hacerlo de noche.
-¡Pero no vestidos así! dijo, dándole una patada a una silla Querías que fuésemos a alternar con esa gente y vaya forma de perder el tiempo, ¡son imbéciles!, no los han podido engatusar.
-Subamos.
-Ven dijo, cogiéndola de la mano y tirando de ella, corriendo agachados hacia el final del pasillo- Entra ahí Se trataba de un dormitorio, donde la cama de matrimonio, pegada contra la pared lateral, estaba sepultada bajo un montón de cajas de embalaje y algunos adornos apilados sin ningún orden ni cuidado. Entrecerró la puerta y siguieron escuchando.
-Jorge.
-¿Qué?
-Esto no me gusta
-Ni a mí la miró fijamente. Pero no te preocupes, enseguida se irán.
-Mira los libros, en cualquiera de ellos pudo ocultarlo: sabía encuadernar se escuchó la voz del hombre.
-¡Son muchos!
-¡Hazlo! Yo miraré en las demás habitaciones.
-¿Qué hacemos? preguntó con un hilo de voz- ¡cierra!
-¡Debajo de la cama, vamos! cerrando la puerta.
-¿Ahí ¿ estás loco? con los ojos desorbitados.
-¿Se te ocurre otro sitio? se miraron y se precipitaron debajo de la cama, donde se pusieron, ella pegada contra la pared lateral, encogidos y apretados entre si.
Desde allí escuchaban cómo se iban abriendo las puertas y algunos ruidos procedentes del interior de cada habitación. Finalmente, el hombre llegó a aquel dormitorio.
Vieron sus pies, calzados con unos zapatos negros, que brillaban con la escasa luz que les llegaba procedente de la potente linterna que llevaba, acercándose a la cama. Sintieron cómo el colchón se movía sobre sus cuerpos cuando se puso a escudriñar las cajas. Una lámpara cayó al suelo, justo delante de sus cabezas.
-Esto es una mierda dijo la mujer, entrando en el dormitorio con sus zapatos de tacón alto.
-Eso ya lo has dicho; sigue buscando siguiendo buscando entre las cajas.
-¿Pero tu te has visto? Llevamos una ropa que no es precisamente para tirarse en el suelo, vámonos, mañana volveremos vestidos de otra manera debajo de la cama, los dos tenían las caras muy cerca y sus ojos iban rápidamente del otro a los zapatos.
-Ya que estamos aquí, aprovechemos el tiempo tirando otras cuantas cajas al suelo.
Por detrás de la cabeza de Daniela, una rata quería caer desde una de las cajas que el hombre había volcado. Jorge la vio; sus ojos iban de los de Daniela a la rata, sin saber qué hacer, mientras ella miraba los pies del hombre. Entonces, en el momento en que la rata caía, Jorge tiró de la cabeza de Daniela y la besó, mientras la rata pasó corriendo sobre las cabezas de los dos.
-¡Una rata! gritó la mujer- ¡Para ya de tirar cajas, vete a saber cuántas más puede haber! alejándose de la puerta, por la que se fue la rata.
-Está bien Pero mañana volveremos. Cuando lo encontremos, voy a quemar esta casa- dirigiéndose hacia la puerta y saliendo tras ella.
Jorge dejó de besarla, mientras que Daniela lanzaba un grito mudo y se movía, dentro del estrecho espacio del que disponía, buscando dónde podía ocultarse otra, horrorizada. Cuando se tranquilizó, salieron y se acercaron a la puerta. No se escuchaba nada. Se miraron.
-¡Lo hice para que no gritaras! se apresuró a decir, mientras ella no sabía dónde mirar.
Salieron de la casa cuidándose de ver vistos.
-Tengo que reunirme con los compañeros. No he pasado la prueba.
-Toma -tendiéndole el librito que se había guardado Era esto lo que buscabas, ¿no?
-¿Pero Cómo lo tienes tu?
-Vuestras tonterías no son ningún secreto. Mi hermano me las contó. Anda, vete, y a ver si has tenido suerte y te has convertido en un hombre volviéndose y alejándose.
-Adiós Hasta mañana
Al día siguiente, Jorge estaba sentado en la plaza cuando Daniela salió de su casa. Lo vio y se sentó junto a él.
-¿Qué tal te sientes siendo un hombre?
-No superé la prueba fingiendo indiferencia.
-¿Y eso?
-Te vieron cuando salimos; dicen que hice trampas y que
-¿qué?
-Que fui contigo porque no tuve valor para ir solo.
-¡Pero tu sabes que eso es mentira!
-Si. Pero eso de pasar la prueba ya no me interesa.
-¡Entonces devuélvemelo! tirando del librito y forcejeando con Jorge.
-¡No, me lo quedo, de recuerdo! el librito se rompió y la contratapa se despegó, dejando caer un papel al suelo.
-¡Mira! ¿Qué es?
-¿Lo que esos buscaban? el papel tenía escrito un número por una parte y el nombre de un banco por la otra.
-¡Jorge, esto si que es una prueba! se miraron- Debes entregarlo a la policía, señalando con la cabeza hacia la cercana Comisaría.
-Si, creo que si - se levantaron y empezaron a andar- Oye ¿te gustó?
-¡No, la casa no me gustó nada, jamás volveré a pisarla!
-No digo eso
-¿Ah, no? ¿Entonces a qué te refieres? Yo no recuerdo que pasase nada que merezca la pena recordar parándose.
-¿No entras conmigo?
-No, es tu prueba, lo mismo te sirve para sentirte hombre ¡ya que no se te ocurre nada mejor! volviéndose entre risas.
-¡Daniela, te voy a !
-¿Qué? mirándolo de reojo y sonriendo mientras se alejaba.Tags: jesús sánchez jurado, amigos, 2007, dedicatorias, regalos, poemas
Publicada el 13/12/2007 a las 09:42
LA PRUEBA
(A mi querida anfitriona ISFANS)
La cerradura estaba rota, como ya lo sabía, y tuvo que empujar con todas sus fuerzas para arrastrar la puerta sobre el sucio suelo hasta que pudo entrar; después se recostó sobre la misma y empujó hasta cerrarla y encendió la linterna de bolsillo que se había llevado, cuya tenue luz no llegaba más allá de unos escasos cuatro metros. Nunca había estado dentro, pero sabía cómo era la casa, de modo que repasó el mobiliario mientras sentía cómo el miedo se clavaba en la boca de su estómago. Tragó saliva y avanzó; por mucho miedo que tuviese, estaba decidida. Rodeó la mesa que ocupaba todo el centro de la cocina y llegó a la puerta que daba acceso al pasillo, a cuyo final estaba la escalera.
Una de las habitaciones daba a un pequeño servicio en cuya pared frontal había un gran espejo. Se quedó parada mirándolo y proyectó la luz de la linterna sobre sí misma, para verse, y el espejo no sabía si estaba más sucio que roto- le devolvió una imagen desconocida. ¿Qué hago aquí?, se preguntó y por un breve momento miró hacia atrás, deseando irse; pero mantuvo la vista firme en el cristal y avanzó unos pasos, los suficientes para que la imagen se hiciera más nítida; y se vio como nunca antes se había visto, vestida con un chándal oscuro, que le quedaba muy ancho, y un gorro de montaña negro, ambos de su hermano. Volvió al pasillo y lo recorrió hasta el final, donde, a un lado del recibidor estaba la puerta principal, a otro la escalera y enfrente suya el salón. Subió. El crujido de un escalón bajo su peso la asustó, haciendo que saltara y emitiera un débil grito. Con el corazón más acelerado, siguió y, una vez arriba, se dirigió a la habitación central, un gran salón usado como biblioteca y que contaba con una gran ventana, en el que se puso a mirar por las estanterías que ocupaban las dos paredes laterales, cogiendo algunos libritos, hasta que se quedó observando más detenidamente uno que se guardó. Apagó la linterna y se apostó al acecho de lo que ocurría fuera.
La luz de la luna apenas penetraba dentro de la casa, pero la aprovechaba para mirar a su alrededor, por si veía alguna cucaracha. No podía evitar el asco que le daban. Pero aún menos le gustaba no ver ninguna. Tiene que haber ratas, si no hay cucas es porque hay ratas, se decía y su miedo se hizo aún mayor. Pasaron más de veinte minutos cuando una figura se movió fuera de la casa, aprovechando la sombra de los árboles. ¡Por fin, ahí está!, pensó. La figura echó a correr hacia la casa y se perdió de vista. Después de echar un último vistazo al suelo ayudándose de la linterna, tiró del tupido cortinaje que quedaba a su lado de la ventana y comprobó que no había nada desagradable ocultó tras él, y se puso a escuchar atentamente.
Al poco, oyó la puerta de la cocina desplazarse sobre el suelo y poco después oyó el crujido del escalón de la escalera. Se ocultó tras la cortina y esperó, hasta que una figura masculina apareció en la entrada de la habitación, moviéndose con mucho sigilo y observándolo todo antes de hacer cualquier movimiento; se acercó a las estanterías y empezó a recorrerlas hasta situarse junto a la cortina; después se volvió y observó la mesa y las sillas, y avanzó dos pasos. Entonces, ella apartó silenciosamente la cortina y dando un grito se le lanzó encima, rodando los dos por suelo mientras él gritaba y daba manotazos al aire tratando de librarse de la presa que ella le había hecho al cuello, hasta conseguirlo, quedando encima y sujetándole los brazos.
-¡Daniela!
-¡Suéltame. bestia!
-¿Qué diablos haces aquí? ¿Por qué me has atacado?
-Yo no te he atacado, sólo te he dado un buen susto, para que no olvides tu iniciación.
-¡Tu no tenías que estar aquí! soltándola.
-¿Ah, no? mientras se levantaban los dos- ¿Y por qué me iba a perder cómo hacías la prueba de tu iniciación como hombre? ¿De qué tribu eras? Se me olvidó, ¿De los pigmeos? ¿De los indios?
-No digas tonterías.
-Pero, cuéntame, ¿eres ya un hombrecito o todavía has de pegar algún grito más?
-¡Calla: esto no es como tú lo cuentas! sosteniéndose la mirada los dos.
-Pues explícamelo
- Bueno Se trata de... ¡Tu no lo entenderías!
-¿Ah, no? ¿Por qué no pruebas?
Justo entonces se oyó como unos cristales se rompían en la planta baja.
-¿Qué ha sido eso? ¿Tus amigos?
-No eso iría en contra del ritual., de la .ellos no lo harían.
-¿Entonces, quién es?
-Shhhh, calla acercándose al mirador de la escalera, tras la que permanecieron ocultos.
-Esto es una mierda se oyó una voz. De mujer.
-No te lamentes tan pronto. Aquí tiene que estar y aquí lo tenemos que encontrar. Mira por ahí le contestó otra de hombre.
-¿Quiénes son?
-No lo sé Hay un matrimonio que está reclamando la casa, dicen que son sobrinos del dueño.
-¡Pero si murió y nadie sabe que haya dejado ningún testamento!
-Ni eso ni nada, nadie sabe absolutamente nada del viejo, no trataba con prácticamente nadie, sino que se pasaba casi todo el tiempo fuera. Pero esos han venido exigiendo la propiedad de la casa, y están en ésas.
-Aquí no se ve nada. Tendremos que volver de día y hacer un registro a fondo dijo la mujer.
-No nos dejan. Tendremos que hacerlo de noche.
-¡Pero no vestidos así! dijo, dándole una patada a una silla Querías que fuésemos a alternar con esa gente y vaya forma de perder el tiempo, ¡son imbéciles!, no los han podido engatusar.
-Subamos.
-Ven dijo, cogiéndola de la mano y tirando de ella, corriendo agachados hacia el final del pasillo- Entra ahí Se trataba de un dormitorio, donde la cama de matrimonio, pegada contra la pared lateral, estaba sepultada bajo un montón de cajas de embalaje y algunos adornos apilados sin ningún orden ni cuidado. Entrecerró la puerta y siguieron escuchando.
-Jorge.
-¿Qué?
-Esto no me gusta
-Ni a mí la miró fijamente. Pero no te preocupes, enseguida se irán.
-Mira los libros, en cualquiera de ellos pudo ocultarlo: sabía encuadernar se escuchó la voz del hombre.
-¡Son muchos!
-¡Hazlo! Yo miraré en las demás habitaciones.
-¿Qué hacemos? preguntó con un hilo de voz- ¡cierra!
-¡Debajo de la cama, vamos! cerrando la puerta.
-¿Ahí ¿ estás loco? con los ojos desorbitados.
-¿Se te ocurre otro sitio? se miraron y se precipitaron debajo de la cama, donde se pusieron, ella pegada contra la pared lateral, encogidos y apretados entre si.
Desde allí escuchaban cómo se iban abriendo las puertas y algunos ruidos procedentes del interior de cada habitación. Finalmente, el hombre llegó a aquel dormitorio.
Vieron sus pies, calzados con unos zapatos negros, que brillaban con la escasa luz que les llegaba procedente de la potente linterna que llevaba, acercándose a la cama. Sintieron cómo el colchón se movía sobre sus cuerpos cuando se puso a escudriñar las cajas. Una lámpara cayó al suelo, justo delante de sus cabezas.
-Esto es una mierda dijo la mujer, entrando en el dormitorio con sus zapatos de tacón alto.
-Eso ya lo has dicho; sigue buscando siguiendo buscando entre las cajas.
-¿Pero tu te has visto? Llevamos una ropa que no es precisamente para tirarse en el suelo, vámonos, mañana volveremos vestidos de otra manera debajo de la cama, los dos tenían las caras muy cerca y sus ojos iban rápidamente del otro a los zapatos.
-Ya que estamos aquí, aprovechemos el tiempo tirando otras cuantas cajas al suelo.
Por detrás de la cabeza de Daniela, una rata quería caer desde una de las cajas que el hombre había volcado. Jorge la vio; sus ojos iban de los de Daniela a la rata, sin saber qué hacer, mientras ella miraba los pies del hombre. Entonces, en el momento en que la rata caía, Jorge tiró de la cabeza de Daniela y la besó, mientras la rata pasó corriendo sobre las cabezas de los dos.
-¡Una rata! gritó la mujer- ¡Para ya de tirar cajas, vete a saber cuántas más puede haber! alejándose de la puerta, por la que se fue la rata.
-Está bien Pero mañana volveremos. Cuando lo encontremos, voy a quemar esta casa- dirigiéndose hacia la puerta y saliendo tras ella.
Jorge dejó de besarla, mientras que Daniela lanzaba un grito mudo y se movía, dentro del estrecho espacio del que disponía, buscando dónde podía ocultarse otra, horrorizada. Cuando se tranquilizó, salieron y se acercaron a la puerta. No se escuchaba nada. Se miraron.
-¡Lo hice para que no gritaras! se apresuró a decir, mientras ella no sabía dónde mirar.
Salieron de la casa cuidándose de ver vistos.
-Tengo que reunirme con los compañeros. No he pasado la prueba.
-Toma -tendiéndole el librito que se había guardado Era esto lo que buscabas, ¿no?
-¿Pero Cómo lo tienes tu?
-Vuestras tonterías no son ningún secreto. Mi hermano me las contó. Anda, vete, y a ver si has tenido suerte y te has convertido en un hombre volviéndose y alejándose.
-Adiós Hasta mañana
Al día siguiente, Jorge estaba sentado en la plaza cuando Daniela salió de su casa. Lo vio y se sentó junto a él.
-¿Qué tal te sientes siendo un hombre?
-No superé la prueba fingiendo indiferencia.
-¿Y eso?
-Te vieron cuando salimos; dicen que hice trampas y que
-¿qué?
-Que fui contigo porque no tuve valor para ir solo.
-¡Pero tu sabes que eso es mentira!
-Si. Pero eso de pasar la prueba ya no me interesa.
-¡Entonces devuélvemelo! tirando del librito y forcejeando con Jorge.
-¡No, me lo quedo, de recuerdo! el librito se rompió y la contratapa se despegó, dejando caer un papel al suelo.
-¡Mira! ¿Qué es?
-¿Lo que esos buscaban? el papel tenía escrito un número por una parte y el nombre de un banco por la otra.
-¡Jorge, esto si que es una prueba! se miraron- Debes entregarlo a la policía, señalando con la cabeza hacia la cercana Comisaría.
-Si, creo que si - se levantaron y empezaron a andar- Oye ¿te gustó?
-¡No, la casa no me gustó nada, jamás volveré a pisarla!
-No digo eso
-¿Ah, no? ¿Entonces a qué te refieres? Yo no recuerdo que pasase nada que merezca la pena recordar parándose.
-¿No entras conmigo?
-No, es tu prueba, lo mismo te sirve para sentirte hombre ¡ya que no se te ocurre nada mejor! volviéndose entre risas.
-¡Daniela, te voy a !
-¿Qué? mirándolo de reojo y sonriendo mientras se alejaba.Tags: jesús sánchez jurado, amigos, 2007, dedicatorias, regalos, poemas
Libro de visitas
#1Jesus_Sanchez_Jurado - El 16/12/2007 a las 23:29¡Qué raro me siento hoy entrando aqui! ¡Po no que parece que estoy en
mi casa, si no fuera por esos colores lo juraría!
y tampoco se por donde empezar, voy a tener que hacerme una chuleta, pa ke no se me olvide ná.
a ver:
que hayas puesto todo lo que has puesto más arriba, empezando por tu enradita, sencillamente es emocionante.
Incluso un poco mas que la cancion Cantos de Sirena, que es buenisima.
como lo es esa hitoria que me has puesto, "te deseo lo sufienciente", una idea genial, porque lo que a uno le sobra a otro le falta, y el espiritu de Navidad no puede basarse en una falsa caridad.
Gracias, amiga, un beso muy grande.
y tampoco se por donde empezar, voy a tener que hacerme una chuleta, pa ke no se me olvide ná.
a ver:
que hayas puesto todo lo que has puesto más arriba, empezando por tu enradita, sencillamente es emocionante.
Incluso un poco mas que la cancion Cantos de Sirena, que es buenisima.
como lo es esa hitoria que me has puesto, "te deseo lo sufienciente", una idea genial, porque lo que a uno le sobra a otro le falta, y el espiritu de Navidad no puede basarse en una falsa caridad.
Gracias, amiga, un beso muy grande.
#2isfans - El 16/12/2007 a las 23:39A continuación pongo 2 escritos de Navidad que me han gustado mucho,
su autor es como no nuestro amigo Jesús Sánchez Jurado y nos los ha
dedicado a los fotologeros:
Esta navidad,
que el Niño Dios no nazca en un pesebre,
que lo haga en tu corazón;
que la luz guía no proceda de una estrella,
sino de tu razón;
que lo adoren no tres magos,
sino tu deseo, tu satisfacción y tu amor;
esta Navidad,
que tu seas el Niño Dios.
-------------
Esta navidad,
que el Niño Dios no nazca en un pesebre,
que lo haga en tu corazón;
que la luz guía no proceda de una estrella,
sino de tu razón;
que lo adoren no tres magos,
sino tu deseo, tu satisfacción y tu amor;
esta Navidad,
que tu seas el Niño Dios.
-------------
#3isfans - El 16/12/2007 a las 23:39No me desees que se cumplan mis deseos,
Ni aunque sea Navidad,
Porque, si se realizan mis deseos,
¿qué cosa pasará?
Con buenas intenciones,
Dices que solo me deseas lo bueno
Y que de sinsabores
Quieres limpiar mi sendero…
No, no, párate y piensa:
¿Cómo aprenderé, si de la experiencia
Que los golpes conllevan
Me privas en la senda?
Si deseas que tenga lo mejor,
Las demás cosas, ¿a quién se las dejas?
Te digo de corazón:
Lo que por venir, tenga,
Será bien recibido.
Enseñándome a andar,
Lo bueno y lo malo hacen el camino
Juntos y por igual.
No me desees que se cumplan mis sueños,
Ni aunque sea Navidad:
Que aumentando lo bueno,
También incrementas mi pesar.
Ni aunque sea Navidad,
Porque, si se realizan mis deseos,
¿qué cosa pasará?
Con buenas intenciones,
Dices que solo me deseas lo bueno
Y que de sinsabores
Quieres limpiar mi sendero…
No, no, párate y piensa:
¿Cómo aprenderé, si de la experiencia
Que los golpes conllevan
Me privas en la senda?
Si deseas que tenga lo mejor,
Las demás cosas, ¿a quién se las dejas?
Te digo de corazón:
Lo que por venir, tenga,
Será bien recibido.
Enseñándome a andar,
Lo bueno y lo malo hacen el camino
Juntos y por igual.
No me desees que se cumplan mis sueños,
Ni aunque sea Navidad:
Que aumentando lo bueno,
También incrementas mi pesar.
#4saturno555 - El 17/12/2007 a las 00:42gracias por tus comentarios, solamente quisiera saber si te llego el
articulo de GUSTO POR LA SATISFACCION de JESUS SANCHEZ JURADO.
AVISAME POR FAVOR.
AVISAME POR FAVOR.
#5Atreyu15 - El 17/12/2007 a las 15:57Hola hola isfans. Paso a dejarte mi saludo y un par de aullidos
jajajaja.
Que la semana que ahora comienza lo haga con fuerza y con un monton de bonitos sueños. un beso
Que la semana que ahora comienza lo haga con fuerza y con un monton de bonitos sueños. un beso
#6Jesus_Sanchez_Jurado - El 17/12/2007 a las 17:00Hola mi querida amiga: que el Bien se manifieste entu vida, que se
cumplan los propósitos con los que naciste y que estas Navidades sean
propicias para tu crecimiento.
Recibe un entrañable saludo de tu amjigo.
Recibe un entrañable saludo de tu amjigo.
#7La.Ura - El 17/12/2007 a las 19:31Hola Isafans, paso a saludarte y gracias por decirme como eliminar la
foto...ya está arreglado!!!
#8Olivia07 - El 17/12/2007 a las 23:06holisss mi preciosa!!
me conecto hoy luego de dos dias de vacaciones, no, tuvimos obra de teatro, y el fin de semana fue una locura,
estoy leyendo y contestando, ganado jersey son vacas, jajaj, no es la lana con que hacen los sacos jerseyyyyyy, ayyy,jjajajjjaj
son unas vacas muy lindas de cara, tienen cara de bambis,el ciervito de Disney,dan muchisima leche, con alto contenido en grasa, lo que es buena para procesar, mira que me rio con las ocurrencias,
un besote grande, y en que andas, ya estàs con los preparativos ?
a mi me parece que el año se ha ido volando,
besotes, sotes, sotes, PORTATE BIEN!!!!OLI
me conecto hoy luego de dos dias de vacaciones, no, tuvimos obra de teatro, y el fin de semana fue una locura,
estoy leyendo y contestando, ganado jersey son vacas, jajaj, no es la lana con que hacen los sacos jerseyyyyyy, ayyy,jjajajjjaj
son unas vacas muy lindas de cara, tienen cara de bambis,el ciervito de Disney,dan muchisima leche, con alto contenido en grasa, lo que es buena para procesar, mira que me rio con las ocurrencias,
un besote grande, y en que andas, ya estàs con los preparativos ?
a mi me parece que el año se ha ido volando,
besotes, sotes, sotes, PORTATE BIEN!!!!OLI
#9MdWepa - El 18/12/2007 a las 04:53Wow..está muy supensiva esta historia XD
Te has ganado un gran obsequio y qué bueno que le hiciste copia para verlo quienes te visitamos.
Te deseo lo más grande..
no lo quieras, sino lo que necesites.
No lo que se te antoje, sino lo que te convenga.
No lo que de mejor tenga este mundo, sino lo más hermoso del Cielo.
SaludoS.
Te has ganado un gran obsequio y qué bueno que le hiciste copia para verlo quienes te visitamos.
Te deseo lo más grande..
no lo quieras, sino lo que necesites.
No lo que se te antoje, sino lo que te convenga.
No lo que de mejor tenga este mundo, sino lo más hermoso del Cielo.
SaludoS.
#10Olivia07 - El 20/12/2007 a las 04:30holisssssss!!!
espero estès bien!!
aqui con un estado gripal que me trae mal, pero saliendo,
te dejo un besote grande,
y todo el amor de Uruguay para ahì,
adriana
espero estès bien!!
aqui con un estado gripal que me trae mal, pero saliendo,
te dejo un besote grande,
y todo el amor de Uruguay para ahì,
adriana
#11ediblan - El 20/12/2007 a las 11:14Isfans:
No sé dónde estas tú ahora, y se te echa de menos, con tu vivacidad y las ganas de vivir que desprendes. Te deseo una Feliz Navidad, y un buen año, lleno de bienes y de salud.
Besiños de Edu-
No sé dónde estas tú ahora, y se te echa de menos, con tu vivacidad y las ganas de vivir que desprendes. Te deseo una Feliz Navidad, y un buen año, lleno de bienes y de salud.
Besiños de Edu-
#12Olivia07 - El 21/12/2007 a las 00:19SUSI DONDE TE NOS HAS METIDO MUJER????
SE TE EXTTRAÑA!! Y MUCHO,!!!
BESOTES, BESITOS Y MUY FELIZ NAVIDAD POR LAS DUDAS QUE NO TE CONECTES,
MUCHO AMOR , SALUD, Y TODAS LAS BENDICIONES SOBRE TI Y LOS TUYOS,
ADRIANA
SE TE EXTTRAÑA!! Y MUCHO,!!!
BESOTES, BESITOS Y MUY FELIZ NAVIDAD POR LAS DUDAS QUE NO TE CONECTES,
MUCHO AMOR , SALUD, Y TODAS LAS BENDICIONES SOBRE TI Y LOS TUYOS,
ADRIANA
#13JuanikoMothman - El 21/12/2007 a las 17:22Hola!!!!!!! maravilloso todo esto, una muy feliz navidad maja,los
fotologs son la ostia vaya sentimiento que se derrocha por los 4
costados con palabras e imagenes, maravilloso, bss
#15Jesus_Sanchez_Jurado - El 23/12/2007 a las 13:31Que esas bienaventurada junto a tus seres queridos estos dias y para
toda vuestras vidas.
recibe un fuerte beso de tu amigo
recibe un fuerte beso de tu amigo
#16maggie555 - El 23/12/2007 a las 17:39gracias por la visita....y te deseo muy feliz navidad pra ti y los
tuyosss
#17Jesus_Sanchez_Jurado - El 26/12/2007 a las 01:47paso la navidad y sigo vivo. ¡buena noticia!
Espero, estoy seguro de que te estas pasando unas supervacaciones.
un beso
Espero, estoy seguro de que te estas pasando unas supervacaciones.
un beso
#18Atreyu15 - El 29/12/2007 a las 14:49Hola isfans la desaparecida jajajaj (espero que sea para bien).
Feliz 2008, que tu año sea pródigo en hermosas lunas...auuuuuu
Un beso.
Feliz 2008, que tu año sea pródigo en hermosas lunas...auuuuuu
Un beso.
#19Jesus_Sanchez_Jurado - El 30/12/2007 a las 10:55En el año entrante,os deseo a todos mucha LUZ para comprender que
todas las situaciones que se nos producen en la vida son para
aprender, e INTELIGENCIA y VALENTÍA para aprovecharlas.
#20Nereida4 - El 31/12/2007 a las 17:03Hola. Mis mejores deseos para el nuevo año y que te llene de
felicidad.
Saludos.
Saludos.

