
Publicada el 05/05/2008 a las 01:28
Porque como Tú...Ninguna...Y recuerdo la primera vez que te miré a la cara.
¿Quién puede aguantarte la mirada? Escalofríos
recorrían mi alma. Porque lo intuía, porque lo
presentía. Porque eras tú, la Madre de Dios y yo estaba
frente a ti. La que ríe, la que llora. Todo estaba en silencio.
Y sin embargo, se podían escuchar leves murmullos. Era lo mismo
de siempre. Lo que te rodea. Eran las mismas gentes. Eran las mismas
promesas. Era la misma fe. Los mismos sentimientos. Las mismas
ilusiones. Las mismas lágrimas. Era alegría. Era
regocijo. Era reflexión. Era oración. En tu
basílica se respira ESPERANZA. Y lo pude comprobar. Y me
enamoraste.
Y llegó la Madrugá. Y te acompañé. Te seguí. Siempre hablándote. Y me estremecía la alegría de la gente que como yo, te seguía. ESPERANZA. Las calles huelen a ESPERANZA.
Niña guapa de San Gil. Reina Soberana. Madre de Dios.
ESPERANZA MACARENA. No hay que decir más.
Y llegó la Madrugá. Y te acompañé. Te seguí. Siempre hablándote. Y me estremecía la alegría de la gente que como yo, te seguía. ESPERANZA. Las calles huelen a ESPERANZA.
Niña guapa de San Gil. Reina Soberana. Madre de Dios.
ESPERANZA MACARENA. No hay que decir más.
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#1Lucia_febrero - El 05/05/2008 a las 07:30Es cierto, es una mirada desgarradora, que golpea fuerte en el
alma!!..., qué comiences bien tu semana, cariños
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