(A mi querida anfitriona ISFANS) La cerradura estaba rota, como ya lo sabía, y tuvo que empujar con todas sus fuerzas para arrastrar la puerta sobre el sucio suelo hasta que pudo entrar [...]
(A Adriana. Por su curiosidad por las escaleras: hay algunas que llevan a sitios ignotos) Sus dedos se movieron nerviosos sobre el teclado, pulsando los nueve dígitos. Un largo pitido s [...]