x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscar ...
EL CARTEL DE LA TOGA

En la selva surgió una organización criminal compuesta por búhos que ocupaban altas magistraturas para favorecer a delincuentes de “cuello blanco”, quienes recibieron ese calificativo por cometer acciones criminales sin aparente contacto con otros animales.

A dicha organización se denominó llamó el ‘cartel de los “búhos togados”, que estaba dedicada a cometer delitos judiciales que afectaron la seguridad y la administración pública en la selva.

Su accionar consistía en llevar o direccionar procesos, para lograr absoluciones de los implicados a cambio de cuantiosas sumas de dinero (representado en alimento).

Contactaban con clientes muy importantes como hienas, lobos, coyotes etc., que tenían líos con la justicia a quienes los búhos togados proponían arreglos.

Generalmente se trataba de animales dotados con investidura de políticos, gobernadores, alcaldes y congresistas de quienes, los búhos delincuentes se enteraban que tenían investigaciones o procesos en su contra ante la Corte Suprema o la Fiscalía de la selva.

La estrategia de los búhos consistía en obtener y utilizar información privilegiada de los procesos, retardando los trámites, tratando de restar credibilidad a los testigos, y alterar evidencias, para lograr decisiones con aparente legalidad favoreciendo a los clientes.

Uno de los capturados luego de una investigación exhaustiva fue el búho Tiago quien fue denunciado por un exfiscal amigo y uno de sus subalternos.

Así comienza este cuento que no es cuento y por eso lo cuento.

000
EVASIÓN FISCAL

La evasión de impuestos en la selva era un problema con el cual el rey de la selva tenía que lidiar.

Se presentaba una lucha frontal para que los contribuyentes obligados atributar no evadieran. Sin embargo, el camaleón Lucas era experto en ocultar su capital.

En el reino se creó una normatividad, con el propósito de combatir ese flagelo que estaba dejando pérdidas en el reino.

Al camaleón empresario solo le interesa el beneficio económico y por eso pagaba menos impuesto, aun cuando conocía sus responsabilidades.

La falta de oportunidades laborales en la selva y un bajo nivel de educación de la población, permitieron al camaleón Lucas aprovechar esa situación para infringir las reglas del comercio.

Escudaba su accionar en el hecho de que el gobierno del león no informaba a los contribuyentes sobre la gestión del recaudo y, porque la población consideraba que los tributos se los robaban los funcionarios corruptos.

Además, porque en el reino no se alentaba a los contribuyentes a capacitarse sobre la función del tributo, y existía ineficiencia de las autoridades en materia de recaudo impuestos.

A eso se le agregaba la falta de claridad y rigor de la legislación tributaria en la selva.

Las entidades de la selva no ejercían un control adecuado para mitigar y reducir la evasión fiscal y tampoco promovían la capacitación para que los contribuyentes fueran conscientes de la importancia de pagar los impuestos y no evadirlos.

Así comienza este cuento que no es cuento y por eso lo cuento.

000
PALETA TESTARUDA

En el congelador de una nevera vivía con su familia una paleta llamada Paulina. A ella le costaba escuchar y llegar a acuerdos. No admitía que nadie la cuestionara y, tampoco ofrecía disculpas cuando cometía errores.
Su testarudez estaba acompañada por un fuerte carácter y pensamientos rígidos.
En el momento en que alguien se acercaba para expresarle otra manera de ver las cosas, se mostraba muy susceptibles e incluso irritada.
Aunque reconocía sus limitaciones no le gustaba que nadie se las recordara, la hiciera sentir vulnerable y señalada.
Ella iniciaba una discusión incluso antes de que su interlocutor pronunciara alguna palabra.
La comunicación con Paulina se tornaba complicada, ya que siempre manifestaba tener la razón.
En el momento en que discutía con alguien que no estaba de acuerdo con su posición, solicitaba razones de peso que la convencieran, aunque se trataba de una tarea casi imposible porque Paulina no estaba dispuesta a cambiar de opinión.
Tras esa coraza de paleta fría e implacable se escondía alguien inseguro, que no sabía manejar sus miedos de otra forma que no fuera colocando barreras entre ella y los demás.
Prefería pasar por altanera que mostrarse vulnerable, porque esos eran síntomas de debilidad.
Cierto día tomó la determinación de salir al mundo para conquistarlo, sin tener las precauciones necesarias, a pesar de los consejos de sus padres y amigos.
Así comienza este cuento que no es cuento y por eso lo cuento.

000
ANOREXIA

Hasta la selva había llegado la tecnología y estaba inundada de páginas web dirigidas hacía la apología de la delgadez enfermiza.

La jirafa Lida vivió con la madre un año, porque desafortunadamente ella fue casada por varios leones hambrientos.

Se quedó con su hermana gemela y su padre hasta que fue lo suficientemente grande para cuidarse por sí misma.

Deambulaba por la selva unas veces solitaria, otras veces acompañada por sus amigos y, gracias a su largo cuello podía alcanzar las hojas más altas de los árboles. También se agachaba abriendo sus patas delanteras para consumir los pastos que se encontraban en el suelo y para beber agua de lagos y charcas.

Su lengua prensil servía para agarrar los cogollos de los árboles y hierbas del suelo.

De un día para otro Lida dejó de comer los setenta kilogramos de materia vegetal y entró en una peligrosa espiral que ponía en riesgo su existencia.

Se dejó llevar por lo que se decía en las redes sociales, sobre belleza y delgadez, donde se incitaba a la juventud a realizar prácticas que conducían a la anorexia y la bulimia.

Dejó de comer el almuerzo y poco a poco fue dejando de alimentarse el resto del día. Lida masticaba algunos forrajes y luego los escupía.

 Aprendió viendo videos y tutoriales sobre cómo adelgazar, y simulaba que estaba comiendo de algún árbol cercano para que su familia no se enterara y la amonestara.

 Lida se autolesionaba para desahogarse y evitar la sensación de comer.

Con otras jirafas conocidas que trabajaban en modelaje lo mismo que ella, compartía trucos y participaba en competencias para enflaquecer, comiendo y regurgitando, y saber quién ganaba.

La familia se enteró de su trastorno un día que se enfermó cuando la llevaron donde una jirafa curandera que vivía en las cercanías, quien después de escucharla, la trató con hierbas y entregó un documento con instrucciones, sugiriendo que, si Lida seguía enferma, lo mejor era llevarla a donde un galeno que ella conocía para que realizara un diagnóstico más profundo.

Así comienza este cuento que no es cuento y por eso lo cuento.

000
NARCOTRAFICO

Algunos animales de la selva consumían psicoactivos, la mayor parte de las veces lo hacían para purificarse, otros para aumentar su rendimiento, y otros con fines recreativos.
A la pantera le encantaban las sustancias embriagantes que a su vez le servían para limpiar el sistema digestivo ya que contenía nepetalactoae, un isopreno que se convertía en el sustituto de las feromonas sexuales felinas.
Una vez entraba en contacto con la hierba, comenzaba a rodar por el suelo, lamiendo y mascando la planta, emitiendo sonidos de satisfacción.
En vista de que había muchos consumidores para esa y otra hierbas, y que el mercado prometía ir en crecimiento, un chacal llamado Gualdo decidió hacerse de ese negocio y contrató algunos micos que se encargaban de recolectar las plantas que el chacal les indicaba, y que debían llevar a su madriguera para la trituración.
Entre las plantas que encargó estaba la valeriana por tratarse de un potente alucinógeno y el tomillo de gato una especie de viagra natural.
También la iboga, para venderla a los mandriles, ya que las raíces producían efectos alucinógenos y servía para aumentar la potencia y amortiguar el dolor causado por los golpes en las peleas.
Los frutos fermentados de la marula, para los elefantes que al consumirlos los hacía agitar las orejas, tambaleando la cabeza hasta caer dormidos.
Los animales al masticar e ingerir las hierbas sentían placer y agitación, lo que en ocasiones terminaba en rencillas.
Hasta oídos del rey león llegó el rumor del negocio que estaba haciendo Gualdo, quien se enriquecía comprando predios en la selva.
Desafortunadamente no tenía como acusarlo por la venta ilegal de plantas, a pesar de que estaba prohibida la comercialización en el reino.
Gualdo se cuidaba de hacer las transacciones de alucinógenos sin dejar rastros, apoyado por sus colaboradores que le advertían de cualquier movimiento del soberano, y esconder las evidencias.
Pero como no hay mal que dure cien años, Gualdo fue capturado y llevado a prisión.
Así comienza este cuento que no es cuento y por eso lo cuento.

000
Acerca de
Foto de dhafras

dhafras

Hombre, 61 años

Colombia

Siguiendo
Ningún fotolog en la lista
Seguidores
Ningún usuario en la lista

Últimas Visitas
Foto de Joaki-007

Joaki-00730/08/2021

Foto de violemivi

violemivi28/07/2021

Foto de corremundos

corremundos18/06/2021