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La vida En Su Gracia.

QUE SE CUMPLA LA PALABRA DE DIOS EN NOSOTROS.

Para que toda la naturaleza se revitalize.

SALVA SEñOR LA VIDA DE NUESTRA TIERRA.

Que la palabra de Dios gobierne nuestros corazones ,por el amor de su gracia.

Efesios 2:8: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
Salmos 15:1: Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?
Salmos 15:2: El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón.

En el libro de Salmos, el rey David describe la vida de integridad que deben cultivar los creyentes. Dios quiere que busquemos cada vez más la autenticidad, la rectitud y la honestidad.

Para desarrollar y mantener un estilo de vida de integridad, necesitamos:

Basar nuestra fe en lo que enseña la Biblia. Las verdades fundamentales sobre las cuales debemos construir nuestra vida son: la necesidad que tiene la humanidad de Dios; nuestra incapacidad de salvarnos a nosotros mismos; la muerte de Cristo a nuestro favor; la salvación por fe solamente; y el don gratuito del Padre de la vida eterna. Nuestra identidad y prioridades deben fluir de nuestra posición de hijos adoptados por Dios.

Someternos al señorío de Cristo. El Señor Jesús nos manda a negarnos a nosotros mismos y a seguirlo . El compromiso sincero con Él nos ayudará a enfrentar las tentaciones y a elegir lo recto.

Marcos 8:34: Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame

Establecer relaciones con personas que valoren la vida cristiana. La influencia de los creyentes maduros nos fortalece en nuestra dedicación y obediencia al Señor.

Reconocer nuestros errores. Todo el mundo falla, pero como creyentes debemos confesar a Dios cualquier pecado conocido y evitar hacer lo incorrecto . También será necesario pedir perdón a los demás.

1 Juan 1:9: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Vivimos en una cultura que aplaude los valores y las actitudes pecaminosas. Dios conoce nuestra lucha por resistir la tentación y elegir hacer lo recto, y por eso envió a su Espíritud de vida para que nos enseñe a vivir con integridad. Pídale a Él que le ayude a ser más como la persona descrita en su palabra.

Romanos 8:2: Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

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