x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscar ...
No al comercio de marfil.

Imagen hecha pública por el gobierno de Hong Kong, fechada el 29 de agosto de 2011, en la que aparecen 794 colmillos de elefantes africanos decomisados por las autoridades aduaneras.

En 1989, el comercio internacional de marfil de elefantes africanos fue prohibido por Convención de Washington sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (CITES). El comercio internacional de marfil de elefantes asiáticos ya había sido prohibido en 1975, aunque puntualmente se ha permitido a algunos países africanos subastar colmillos de elefantes muertos por causas naturales o confiscados a cazadores furtivos.

Sin embargo, la fuerte demanda de marfil, especialmente de países de Oriente como Japón o China, ha disparado su precio en el mercado negro, lo que incentiva la caza furtiva y el comercio ilegal. Por otra parte el escaso control interior en países como EEUU, facilitan su margen de maniobra.

Del control del comercio ilegal de marfil, que está cayendo en manos del crimen organizado con base en Asia, tanto en origen especialmente Zambia y Tanzania como en destino, depende en buena medida la supervivencia de estos enormes paquidermos, considerados en peligro de extinción.

La organización IFAW, invita desde facebook a unirse a “La marcha de los elefantes” para pedir a los gobiernos de todos los países que tomen medidas eficaces al respecto:
https://www.facebook.com/IFAWHQ?sk=app_226123194108467

011
Última foto del fotolog de violemivi
A violemivi le gusta esto · El 14/12/2011 a las 13:29

Foto de ElgendeAyla
ElgendeAyla · El 15/12/2011 a las 12:06

Estamos contigo!No al comercio de marfil.

Me gustaría que algún día pudieran sentir, sólo por un día, lo que siente el pobre elefante cuando le quitan uno de sus valores más preciados...