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El fotolog de maravillas10
EN LA RIQUEZA Y EN LA POBREZA

Señalaba Abraham Lincoln que casi todas las personas pueden soportar la adversidad, pero si quieres conocer el verdadero carácter de alguien, dale poder. Descargando esta advertencia de peso retórico en correspondencia con la austeridad que aporta el castellano, la cosa quedaría así: “Si quieres conocer a Pepillo, dale un carguillo”.

Los lectores más atentos habrán observado que el ‘Pepillo’ de esta frase se cambia a menudo por otros hipocorísticos (Juanillo, Luisillo, etc.). Eso, mientras se mantenga la rima Pepillo-carguillo, carece de importancia, desde luego. Más temerario por mi parte ha sido atribuir al castellano la templanza estilística del dicho. En primer lugar, porque la persona a quien yo oí por primera vez lo de Pepillo y el carguillo fue mi maestro, don Eugenio de Bustos Tovar, que se había criado en Almería. En segundo lugar, porque afirmar del castellano que es austero (o que deja de serlo) es una tontería. Austeros serán en todo caso, y no siempre, algunos de sus hablantes en algunas situaciones especiales. Eso sí, calificar de ‘austero’ a un pueblo tiene efectos sorprendentes.

(Emilio Prieto)

Una muy buena amiga que tuve y que falleció la pobre muy joven solía decir que a los buenos amigos se los reconoce en los momentos de éxito y no como se suele decir cuando te van mal las cosas. Añadía que para darte un pésame y compadecerse de tu mala fortuna cualquiera vale pero en cambio cuando todo te va bien, triunfas en el amor, en el trabajo y tienes salud, los que de verdad se alegran y lo comparten contigo, esos son los buenos amigos, los sinceros. Con el tiempo comprendí que tenía razón.

Pues este razonamiento se puede aplicar a lo la riqueza, la pobreza, la adversidad y la bonanza social. El refranero siempre tan sabio lo dice, el carguillo, el poder, es el que retrata a la gente. El que es soberbio lo será aún más, el arrogante, en grado superlativo, el mezquino crecerá y el vengativo igual. Diréis que pocas cosas positivas digo, pero así lo entiendo yo. Hubo un político que decía que el poder corrompe, pero que el poder absoluto corrompe absolutamente. 

Y de la austeridad de los castellanos, según y cómo ... como de la lengua castellana. No siempre es así. Las cosas como son pero a veces no tanto. De austera no tiene nada la Clerecía, el edificio apabullante de los jesuitas en Salamanca, con sus torres asomando.

Besos.

033
POETAS ANDALUCES

Soy andaluz: andaluz,
que es decir con ufanía
gran señor de la armonía
y emperador de la luz. 
(José M. Pemán)

Sevilla sigue teniendo
un sol de radiante luz
y amores entre penumbras
del Barrio de Santa Cruz
¿qué mas se puede pedir?
Si la gloria está en Sevilla
“juntito” al Guadalquivir. 
(Rafael Castañeda)

Por la mañana, el aire puro sevillano, la Giralda ingrávida, transparente- menos aún o más que de cristal- está todavía desnuda como en la noche. Una mujer desnuda que sintiera, de pronto, su desnudez. ¡qué alegre y atropellada, cantando al sol primero, en su risueño despertar de primavera, sobre el panorama rubio de su visión! (Juan R. Jiménez) 

En el día de la fiesta de Andalucía no quiero dejar de felicitar a todos los amigos y familiares andaluces a los que pasan por aquí (en especial a Miguel el Trianero y a Mebarak) en esta fecha tan especial para todos ellos y también para todos a los que tanto nos gusta esta bendita tierra. Andalucía es más que Sevilla. Conozco todas las provincias menos Almería y todas son hermosas y diferentes a la vez, pero me quedo con Sevilla que es el lugar donde me pueden encontrar si un día me pierdo...

Me gustaría poder decirlo de manera más sentida, como los geniales poetas andaluces, de los que pongo solo una pequeña muestra y os ofrezco el recuerdo de la canción del mítico grupo "Aguaviva" que los de más edad conoceremos.

¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

https://www.youtube.com/watch?v=uohmHDmCZLo

Besos

045
HACIA LA PRIMAVERA

El invierno siempre ha tenido mala prensa en comparación con las estaciones en las que ahora dividimos el año. No es el despertar de la primavera, ni el ocio del verano ni siquiera la belleza poética del otoño. Es  la estación más detestada (y como también la necesitamos). Aquella que siempre pierde la batalla de la opinión pública cuando se trata de cambiar los horarios y acabar con esa maldita hora de luz que se pierde a partir de octubre y que, por estos lares, no ganamos hasta finales de marzo.

Goethe, que tenía calefacción en todas las estancias de su enorme casa de Frankfürt, dijo que el invierno “es realmente bello. La nieve se pliega en leves nubes de nieve, el sol las atraviesa con su mirada, y la nieve, cubriéndolo todo crea de nuevo una sensación de alegría”. El escritor romántico estadounidense James Russell Lowell dijo que era la estación que duerme y que “sus sueños son más hermosos que la mayor realidad de sus espabilados competidores”. Y Charles Baudelaire que era “la estación de la felicidad”. Como dice Brunner, “la alabanza del invierno era un rasgo de distinción del intelectual acomodado que puede permitirse el recogimiento desde el instante en que hace su entrada esa estación”. Así estamos, a la espera de, como escribió Curzio Malaparte, “lo que el invierno ha protegido celosamente durante la estación de hielo: el amor, la alegría de vivir, el abandono a los pensamientos frívolos y los sentimiento de euforia, el placer del ocio, de las riñas, del sueño, la fiebre de los sentidos, las ilusorias nupcias de la naturaleza”.

(Paula Corroto)


Esta mañana he estado haciendo, como cada año por ahora, las fotos a los árboles que hay al final de mi calle que ya están plagados de flores y que anuncian la primavera. Son como las de todos los años, pero hacerlas cada vez es una prueba de que en la vida todo son estaciones, etapas y que tras el invierno viene la primavera, que todo esto acabará pasando alguna vez, como la naturaleza que cada año nos guiña el ojo con esta floración. Iré poniéndolas en días sucesivos.

El invierno, como dice el texto tiene mala fama, con o sin virus, y la estética de esta estación, que la tiene y mucha, parece que está solo en boca de los artistas, pintores, novelistas o poetas. Pero hay que reconocer que con la nevada histórica, nos precipitamos para sacer bien de fotos.

Pues mientras llega la primavera, encontré ayer en una floristería este precioso "vestido" de fiesta, a tamaño natural,  confeccionado con hojas y ramas de distinto tipo y muy invernales todas. Me imagino cómo podrá ser en primavera ... llegará y volveremos a "la fiebre de los sentidos".

Besos.

034
SOMOS VULNERABLES.

Imagina que estás delante de una urna llena de bolas de diferentes colores. Algunas de ellas, quizás las que menos, son blancas. Otras, las más numerosas, son grises. Y por último, unas cuantas, que no pocas, son negras. Las blancas representan un buen avance para la humanidad, como bien podría ser la invención de los sistemas de alcantarillado o de la penicilina. Las grises se corresponden con un suceso que puede decantarse hacia el lado positivo o negativo, como bien podrían ser las redes sociales o la inteligencia artificial. Y en último lugar, las negras vienen referidas a los peores desastres, algunos que ni siquiera conocemos.

La Universidad de Oxford, pone a la hora de explicar lo que llaman "la hipótesis del mundo vulnerable". En ella, advierten sobre la necesidad de prepararnos para eventos muy raros y adversos en el futuro. Quién iba a decir que tan solo unos pocos meses después el ser humano cogería una de las bolas negras, en este caso una pandemia provocada por algo tan insignificante como un virus. Nadie podría imaginar que en pleno siglo XXI, cuando la globalización se encontraba en su máximo apogeo y más viajes en avión entre distintos continentes había, un virus colapsara nuestros hospitales y nos obligara a guardar una larga y estricta cuarentena de tres meses encerrados en casa para contener el ritmo de contagios.

(E. Zamorano)


Cierto, quién lo iba a decir ... nadie podríamos haber imaginado ni en el peor de los sueños ni viendo una película de ciencia ficción que nos íbamos a tener que enfrentar a algo así, una bola negra que iba a paralizar el mundo.

La metáfora de la urna y las bolas es algo que siempre hemos tenido delante pero que no hemos querido verlo ni siquiera pensar en esa remota posibilidad y es que esto, si es que se puede sacar una lección de la pandemia,  nos ha enseñado lo vulnerables que somos y que a veces el destino de muchos depende de la actuación individual de una sola persona. Como el famoso aleteo de una mariposa que puede provocar un tsunami en la otra parte del mundo. Lo que está claro es que no conseguiremos evitar un desastre o, en su defecto, paliar sus consecuencias, si los problemas los ocasionamos nosotros, ya sea accidental o premeditadamente, o no hay una voluntad común y colectiva de ponerles solución. Al buen entendedor...

Cambiemos las bolas negras por esta otra azul, una preciosa (y vulnerable) hortensia.

Besos.

043
DEMASIADO LEGALISTAS

Adjunto informacion requerida para cumplimiento de art.63 de la ley 12/2031:
– Registro completo de electrocardiograma durante primer intercambio conversacional, cumpliendo el porcentaje de aumento de frecuencia estipulado.
– Registro de aumento diametral bipupilar durante dicho encuentro.
– Consentimiento informado de ambas partes para desarrollar un estrechamiento interpersonal.
Ruego envíen acreditación de enamoramiento inicial por portes urgentes certificados, para poder proceder a la tramitación del permiso coital a su máxima brevedad, en concordancia con la Ley de Patrimonio Sentimental del 2031.
Atentamente, Ciudadano #25785712333.

(Alicia Díaz Rico)


Alguien muy cercano a mí tiene aprensión a rellenar papeles, formularios, siempre con miedo a que falte algo o esté mal cumplimentado y es comprensible por la cantidad de documentos que tenemos que presentar para solicitar cualquier cosa. En realidad, al principio puede abrumar pero en el fondo no es tan complicado y ese temor a hacer algo mal se minimiza porque siempre se puede subsanar en un momento determinado.

Éste es más o menos el tema, la parodia que nos cuentan en este microrrelato donde se puede leer los papeles y documentos que necesita una pareja para acreditar que están en proceso de enamoramiento: los latidos del corazón, las miradas, la complicidad y todo lo que lleva a consumar el amor. Un acercamiento coital necesitaría de la tramitación de un permiso según la ley de Patrimonio Sentimental.

Lo que puede parecer gracioso y ridículo, puede hacerse realidad si vamos a tener que empezar a pedir permiso para todo, para enamorarnos, juntarnos y consumar el amor. Nada de romanticismo ni cariños espontáneos. Como una boda en esta pérgola pero en blanco y negro. Tenemos que negarnos a ello.

Besos.

054