x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscar ...
Vista posterior

La pradera del Centro Médico deja ver la parye posterior de las casas del "Pollete" y "Veinticinco".
_____________________________________________________________________
MONÓLOGO
Os quiero contar un secreto: Espinete... no existe. Es un erizo que interpreta el papel de Espinete. Además el pobre está encasillado.

Y es que de pequeños vivíamos engañados. Y nuestros padres eran los principales responsables. No dudaban en recurrir a cualquier mentira con tal de conseguir sus objetivos.

Por ejemplo, a la hora de la comida. Si tu no querías comer, te intentaban hacer creer que la cuchara con el puré de verduras era...un avión. ¡Vaya símil más acertado! De hecho creían que lo único que le faltaba para ser verosímil era el sonido del motor. Y ahí les veías BRRRRRRRRRRRRRR.

Claro. Es que pensaban: “Si el niño no quiere comerse un poco de puré... Seguro que se come un avión”. Además te hacían responsable de la buena alimentación de toda tu familia: ”Ésta por papá. Ésta por la tía. Esta por el butanero...” O¨sea, tenías que comer tú por todos.

A veces sus mentiras conseguían lo contrario a lo que se proponían. Por ejemplo, para conseguir que nos durmiésemos se inventaron las nanas. Que igual la música era apropiada, pero fallaban en la letra. Como esa que decía: “Duérmete niño. Duérmete ya. Que viene el Coco y te comerá...” Y tu:”¿Cómo? ¿Qué va a venir quién? O sea que después de esta información ¿Tu quieres que yo me duerma?” Claro te pasabas toda la noche así (GESTO DE OJOS COMO PLATOS) Y es que decías: “Joé. Ya que va a venir el Coco... ¡Por lo menos que me pille despierto!”

Cuando nos llevaban al médico también recurrían al engaño. Y te decían cosas como: “Tonto, si no te va a doler...” Además te decía “Tonto, que ya verás como al final el doctor te regala una piruleta” “¿Una piruleta? ¡Haberlo dicho antes! ¡Rápido! ¿A qué espera? ¡Hágame una vivisección sin anestesia!

Cuando terminaba la consulta, el medico te decía: “ Toma CHAVALOTE. Esto para ti”. Y lo que te daba era el palito con el que te había examinado. Y encima tu madre: “¿Qué se dice?” “¡Roñoso! ¿Qué has hecho con el resto del helado?”. ¿Qué esperaban que dijésemos? “Jo,

000
Deja ahora tu comentario...
ó conectate a miarroba y comenta con tu usuario
1000