x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscar ...
Arcila

En dirección Tánger paramos a unos 30 kilómetros antes de llegar en un precioso pueblecito costero: Arcila. Estamos en territorio del antiguo Protectorado Español lo que se nota por ejemplo en los rótulos de algunos restaurantes como "Casa Pepe", "Casa García" o "Restaurante Sevilla".

Empezaremos por decir que Arcila se ha convertido en destino vacacional para las clases acomodadas marroquíes. Por eso su población que es de unos 12.000 habitantes en invierno, supera los 100.000 en verano. Un paseo por su Medina a la que se accede por la puerta Bab Al Kasbanos descubre sus calles perfectamente blancas y encaladas decoradas en azul sintonizando con el Atlántico, y el verde de algunas celosías y ventanas. Su ambiente es tranquilo y relajado en contraste con otras medinas visitadas. Algún establecimiento de "souvenirs" y el ocre de sus murallas

Arcila fue plaza de soberanía portuguesa desde 1471. De esta etapa son sus construcciones defensivas, como la Torre Borj Al Kamra. Pasó a manos españolas en el siglo XVII. Los siglos XVIII y XIX serán los rifeños quienes controlen la población y su puerto se convirtió en puerto corsario. Cuando en 1911 pasa a la Administración española, la población está en claro declive. Durante los primeros años de protectorado se iniciaron numerosas obras de infraestructura, en puentes carreteras, líneas férreas etc. amén de instalaciones militares siendo base del destacamento nº6 de Regulares. 

Arcila respira a mar. Su costa son kilómetros de playas de finas arenas. Su gastronomía se basa en el pescado y su puerto es de uso pesquero-turístico. Sin duda ha sido un descubrimiento y una agradable visita.

Imagen propia: Por la Medina de Arcila

010
Rabat: Mausoleo de Mohamed V

En la misma explanada de la Torre Hasán y frente a esta se encuentra el Mausoleo de Mohamed V. Fue levantado por Hasán II en memoria de su padre Mohammed V, padre de la independencia de Marruecos. Obra del arquitecto vietnamita Eric Vo Toan en estilo clásico árabe-andaluz, fue construido entre 1961 y 1971, incluyendo una mezquita y un museo dedicado a la historia de la dinastía de los Alauitas.

Con fachada de mármol blanco italiano. Los muros del interior están grabados con caligrafías coránicas y recubiertos del zellege tradicional. La cúpula está hecha en talla de madera de cedro del Atlas y caoba pinta, y cubierta con una capa de oro. Las entradas conducen a un balcón, desde donde se puede ver desde una altura el sarcófago. Tallado en una sola pieza de ónix blanco pakistaní. El sarcófago de mármol de Mohamed V descansa sobre un bloque de granito, frente a la quibla (muro orientado hacia La Meca). También se observan los sarcófagos del propio Hasán II y su hermano menor Mulay Abdellah.

Estamos ante una pequeña joya que ha sido comparada con el Taj Majal y que se ha convertido en la construcción más emblemática de Rabat. Custodiado por la Guardia Real, el Mausoleo de Mohamed V es uno de los pocos lugares sagrados musulmanes que están abiertos al público en general.

Imagen propia: Interior del Mausoleo de Mohamed V en Rabat.


033
Rabat: Torre Hasán

En nuestra visita a Marraquech comentábamos acerca de la Torre Kotoubia y su hermanamineto con la Giralda de Sevilla. Pues bien, en Rabat encontramos la tercera y última pieza del puzle: la inacabada Torre Hasán, hermanada con las dos anteriores. 

Porque el sultán almohade Yaqub Al-Mansur, en honor a la victoria sobre las tropas castellanas en la batalla de Alarcos, quiso levantar aquí en Rabat una gran mezquita que compitiera en belleza con la de Córdoba y ser la más grande del mundo musulmán después de la de Samarra en Irak. Las obras comenzaron en 1197, pero en 1199 la prematura muerte del sultán  dio al traste con el proyecto, quedando a medias su construcción. La erosión provocada por el devenir del tiempo, saqueos, incendios y el Terremoto de Lisboa de 1755 provocaron que la mezquita deviniese en un estado ruinoso. Hoy un bosque de columnas recuerdan lo que pudo ser aquella mezquita. 

La Torre, proyectada como el minarete de aquella mezquita, tiene 44 metros de altura, pero con su diseño original debería de haber alcanzado alrededor de los 86 metros. Frente a la Torre Hasán se encuentra el Mausoleo de Mohamed V, al que dedicaremos la actualización de mañana.

La belleza de la Giralda y sus hermanadas torres marroquíes, han sido imitadas en otros lugares del mundo. Así la Giralda de Nueva York terminó de construirse en 1890 bajo la dirección de los arquitectos Charles McKim, William Rutherford Mead y Stanford White, que a raiz de su obra se convirtieron en unos de los más prestigiosos de la época. Desde ese momento, la construcción se convirtió en la sede del conocido Madison Square Garden. Fue domolida en 1925.

En Kansas City, ciudad hermanada con Sevilla, se inauguró en 1967 una réplica de la Giralda a escala dos tercios. 

También en terriltorio español, tenemos la Giralda de L'Arboç en la provincia de Tarragona, levantada en 1899 por Joan Roquer Marino como residencia de su nueva esposa y heredera de una gran fortuna, Negrevernis.

Quizá algún dia podamos hablar de estas otras "giraldas"

Imagen propia: Torre Hasán de Rabat.



033
Rabat

Dejamos atrás Casablanca para llegarnos a la capital de Marruecos: Rabat. Situada en la desembocadura del río Bou Regreg sobre un extenso terreno, fue lugar de asentamiento humano desde hace milenios. Los romanos fundaron la Sala Colonia, junto al río. En la época musulmana son los Almoravides los que crean una fortaleza costera, pero los Almohades construyen la ciudad dotándola de murallas y una gran mezquita. Abandonada la ciudad por los Saadie, no es hasta el siglo XVIII cuando resurge con la llegada de los Andalusies expulsados de España por Felipe III, que construyen la actual medina. Con la instauración del protectorado Francés, el general Lyautey, la designa como capital, por su situación geográfica, en detrimento de Fez, más interior y difícil de defender. Una vez convertida en capital se construye una nueva ciudad y un gran Palacio Real.

Tras la independencia conoce un gran crecimiento demográfico y actualmente Rabat, en unión de la vecina Salé (donde viven la mayoría de los funcionarios) cuenta con una población de unos 2.000.000 de habitantes.

Tal como sucedió con Mequinez y Casablanca, para estos textos completo con mis notas de viaje de 1989. El centro de Rabat no es excesivamente grande. La parte moderna presenta amplias avenidas y cuidados parques y en ella encontramos los edificios administrativos levantados tras la independencia. Un recorrido por la Avd. Mohamed V, da una estampa precisa de esta parte de la ciudad. 

La visita a la Medina nos descubre calles rectas que marcan un sello diferente a los que hasta este día hemos ido conociendo. En mi visita de 1989 tuvimos la suerte de locolizar una fiesta privada (creo recordar que una boda) donde los invitados visten con gran elegancia. Una orquestina en un rincón del patio, de inequívoco estilo árabe, amenizaba la fiesta mientras unas muchachas improvisaban algunos movimientos de baile. 

Quizá lo más interesante de Rabat es un paseo por la kasbah de los Udayas. Dentro de las murallas de la fortaleza del siglo XI se esconde un barrio pequeño y tranquilo lleno de edificios blancos y azules. En la puerta principal los cañones siguen emplazados en sus lugares de antaño.

Imagen propia: Palacio Real de Rabat.

Si bien el Rey de Marruecos no reside en este espectacular palacio, es sede del Gobierno y otras instituciones. La entrada al edificio está totalmente prohibida. De hecho, hay muchísima seguridad. Debes conformarte con pasear por sus jardines y observarlo desde lejos respetando el área de seguridad. 

053
Casablanca: Gran Mezquita Hassan II

Visita indispensable en Casablanca. Estamos ante una construcción grandiosa. Una maravilla en todos los sentidos. Y por tanto difícil o más bien imposible de sintetizar en un breve escrito. La entrada cuesta 12 euros, pero con nuestro carnet de estudiante de la Universidad Politécnica de Cartagena, el precio se redujo a 6 euros.

Dice un versículo del Corán que “El trono de Dios se erigió sobre las aguas”. Por esta razón se ganó terreno al mar conformando como una península artificial sobre la que se levanta el templo que fue diseñado por el arquitecto francés Michel Pinseau. Su construcción comenzó en 1985 y fue inaugurado en 1993 coincidiendo con el día del nacimiento del profeta Mahoma. 

En la construcción trabajaron unas 2500 personas en turnos de día y noche e intervinieron 10 000 artesanos marroquíes llegados de todos los rincones del pais, quienes emplearon los materiales de mejor calidad como el mármol de Agadir, madera de cedro de la zona del Atlas o mosaicos de Fez.

No escatimaron gastos para el emblemático edificio: techos tallados a mano, zellijs de 10 metros de altura, relucientes suelos de mármol y ventanas de vidrios de colores venecianos, complementados por calefacción por suelo radiante y un techo retráctil. El coste aproximado de la mezquita fue de unos 5494 millones de dirhams (unos 505 millones de euros). La altura del minarete es de 172 metros.Tiene una capacidad interior de 25.000 personas a las que se añaden otras 80.000 que pueden seguir los ritos desde la explanada exterior.

La polémica está servida: en un país con tantas carencias y necesidades ¿es correcto invertir tanto dinero y esfuerzo en un templo, capricho y voluntad del Rey Hassan II?. Los guias están todos bien aleccionados: es una empresa nacional a la que todo marroquí contribuyó en la medida de sus posibilidades ....

Insisto: Una maravilla.

Imagen propia de la mezquita y minarete de Hassan II.

040