miarroba
Gillian Anderson en La Casa de la Alegría
Cita:

El corazón del sabio está en la casa del luto; pero el corazón de los necios está en la casa de la alegría.
Eclesiastés 7:4



   El título de la novela de 1905 en que se basa esta película del año 2000 lo tomó la escritora Edith Wharton del pasaje del Antiguo Testamento que encabeza esta entrada. Así que no esperéis una comedia. De hecho, la historia trata de una mujer, Lily Bart, cuya supervivencia dentro de su status depende de conseguir un matrimonio con alguien de su posición (y rico), y de cómo cae en desgracia por un falso rumor. Si a alguien le suena Edith Wharton, probablemente sea porque unos años antes Martin Scorsese adoptó otra novela suya, La Edad de la Inocencia. La escritora fue considerada heredera del estilo de Henry James y, como él, hablaba de lo que le pasaba a lo que hay llamaríamos gente pija. La diferencia es que lo hacían con más estilo que la revista Hola, había cierta crítica de la sociedad y no se tenía que aguantar reportajes cursis de decoración de interiores.

  Cuando el director Terence Davies eligió a Gillian Anderson como protagonista de su película, ella llevaba más de  media década como Dana Scully, cazando monstruos y alienígenas en Expediente-X. Pero Davies no lo sabía entonces: si la escogió, fue por que le recordaba una pintura de John Singer Sargent, un gran retratista de la alta sociedad norteamericana.


   Para la foto de modelo, he vuelto al monográfico sobre Terence Davies publicado en el número de Enero (otra vez) de Dirigido Por. La escena, de un precioso claroscuro, muestra a Lily Bart, sentada en un enorme sofá (ó un diván, no lo tengo claro)frente a una mesita y leyendo algún libro. Del claroscuro original queda más bien poco, aunque he intentado trabajarlo. Hice el dibujo en la libreta de gusanillo, a tamaño cuartilla. El dibujo a lápiz me llevó una sesión y la acuarela otras tres.



   Hacía tiempo desde la última vez que una acuarela me llevaba más de una ó dos sesiones. Pero me costó establecer el tono, por la abundancia de detalles: un escritorio apenas visto en un rincón, el respaldo de una silla en el opuesto, varios cojines y un respaldo enorme con tapizado en capitoné. La última sesión la dediqué a la figura de la actriz: en general, bien, pero labios y barbilla no coinciden con la modelo. Aunque dado el pequeño tamaño de esas zonas en el dibujo, todavía puedo darme por satisfecho. Y hay un par de zonas que quedaron un poco desleídas por el agua, al tratar de retocarlas; gran error, pero que me quiten lo bailao.



   En otro orden de cosas, sigo sin portátil, pero ya se ve la luz al final del tunel; mientras no sea un cercanías, bien. A ver en unos días. No sigo con más detalles porque el PC de casa es compartido, y no quiero capitalizar el tiempo de uso; que me pierdo enseguida por el Internet.

   Y si queréis fisgar los otros dibujos, os muestro el último del otro blog:

   https://periplosporelparamo.blogspot.com/2024/05/spike-de-tom-y-jerry.html

   Hasta la próxima, un saludo a todo el mundo. Nos vemos.

054
Paul Giamatti en Los Que Quedan

 Tengo mi portátil con problemas de encendido, así que estoy haciendo esto con el Pc de casa, que funciona como una patata; es como oir contar un chiste a plazos. Espero que sea temporal, pero de momento es lo que hay. Por otra parte, el mes pasado hice dos entradas aquí y tres en el otro blog; sigue sin ser ideal, pero a ver si lo puedo ir mejorando. Mi intención es alternar las subidas, un dibujo en un blog y el siguiente en el otro. De nuevo, a ver qué tal nos va...



      Y ya, si eso, hablamos del dibujo. Paul Giamatti empezó como actor de carácter. Pero, en un momento dado, Alexander Payne le eligió para un papel protagonista de su película Entre Copas, hace 20 años, y no ha parado desde entonces. Está terminando la última temporada de la serie Billions, donde interpreta a un fiscal que persigue a un millonario. Yo le recuerdo en American Splendor, interpretando al autor de comic underground Harvey Pekar, en un muy buen papel.

      El mismo Payne que le dirigió en Entre Copas lo hace en la película del año pasado Los que Quedan, e interpreta a un profesor que se queda durante las vacaciones de 1970 en una escuela preparatoria con el único estudiante que no vuelve a casa y una cocinera. Más ó menos, va de lo que les sucede durante esas vacaciones y de las reflexiones sobre sus vidas. No la he visto y estoy suponiendo esto a raíz del artículo de Dirigido Por de Enero, en donde encontré la foto de modelo. Pero pinta bien.

      Por lo que supongo, la imagen muestra al profesor Hunham, que interpreta el actor, dando una clase. Está detrás de una gran pizarra, y habla delante de un atril con pedestal, que tiene una luz para iluminar los folios de su disertación. Intenté que el fondo tuviese una rugosidad parecida a la de una pizarra con restos de tiza mal limpiada. El texto de la pizarra lo hice con acuarela blanca; me quedó más definido un lado que el otro (sigue siendo un color que manejo con pinzas), pero aún da el pego. La chaqueta era de pana: en vez de volverme loco haciendo rayitas para imitar el tejido, intenté simular la textura con pinceladas largas.

      El dibujo es a tamaño cuartilla, hecho en la libreta japonesa. La tinta china y la acuarela blanca la apliqué con ambos pinceles redondos de 2, la aguada con uno del 2 y otro del 10.

 Tengo más que enseñar aquí:


   https://periplosporelparamo.blogspo[....]024/04/lois-lane-en-un-diorama.htm l

   Un saludo a todos, hasta la próxima. Nos vemos.

023
Niña De Liverpool en 'Of Time and the City'

   No me suele salir bien el dibujar niños: las proporciones son más cortas, y tiendo a alargarlos sin querer, haciéndolos mayores. Pero de vez en cuando me pica la curiosidad y lo vuelvo a intentar. En esta ocasión, usé una foto de un documental de 2007, Of Time and The City, del director británico Terence Davies, que habla de la ciudad de Liverpool. He aprovechado la imagen de un dossier escrito sobre la carrera de dicho director en el número de enero de la revista de cine Dirigido Por.


   No he visto ninguna película de éste director, así que no sé cómo estará, pero me gustó la foto. Es sólo una niña, en una calle, tal vez una plaza ó un parque; la postura es muy sencilla, eso me permitió centrarme en las proporciones (en su caso, una altura de 3 cabezas y media). Hice el dibujo en la libreta apaisada, a tamaño cuartilla.

   Para no confundir su figura con las del fondo, que además están poco definidas, Me limite a usar el color de la acuarela en la niña y en unas baldosas grandes en el primer término. El resto, es una aguada de tinta china de Pelikan. Eso hace que sea más suave, ya que esta tinta no da negros profundos.

   Una cosa curiosa es que la zona de sombra del suelo en la foto era la más iluminada; pero cometí el error de empezar por esa zona, y calculé mál la cantidad de tinta. Como no quería hacerlo más oscuro de la cuenta, dejé el resto más claro.  

   Y quería hacer su ojo más fino, pero me equivoqué de pincel y pillé uno fino, pero sin punta. En fin, al menos está en su sitio. Y pude hacerla proporcionada. A veces acierto.



   Y si queréis echar un vistazo al otro blog, sigo subiendo cosas. La última, aquí abajo:
 
https://periplosporelparamo.blogspot.com/2024/04/pollito-infernal.html

   Hasta la próxima. Nos vemos.

016
Spencer Tracy en La Aventura del Plymouth

 Primero me pongo la tirita, ¿vale? Siempre digo que, en cuestión de retratos, hay dos cosas a tener en cuenta: parecido y actitud. Conseguir las dos cosas al mismo tiempo es difícil, en ocasiones; por mucho que se trabaje, a veces no acierto. Normalmente, trato de que se mantenga la actitud, la expresión; porque si eso falla, al rostro le falta carácter. Ya está, tirita puesta. La expresión del actor la clavé, creo, pero su parecido físico se acerca más a Danny Kaye. O a Harpo Marx.


   La foto de modelo la extraje del número de enero de Dirigido Por de Diciembre del año pasado, de un estudio monográfico dedicado a la labor de Clarence Brown, un director de la época clásica de Hollywood. Pertenece a La Aventura del Plymouth, su última película. Está ambientada en la época de los Peregrinos puritanos que fueron de Inglaterra al actual Estados Unidos en el Mayflower, pero en la práctica es más la historia de un triángulo amoroso, según su resumen. Tengo el recuerdo borroso de haberla visto en la tele hace mucho tiempo; pero si me fio de la reseña, no me debí de enterar de nada entonces. Me limité a ver unos cuantos buenos actores.


   El dibujo lo hice en la libreta japonesa, así que es a tamaño a5. Usé pinceles del 2 para tinta china y de 2 y de 10 para aguada. El actor está al timón del barco, con la mirada en la lejanía. La chaqueta tenía tantos pliegos en las mangas, que me temo que lo hice algo más corpulento de lo que le tocaba.


   Me interesaba hacer un retrato de Spencer Tracy;  no necesariamente de esta película, pero ya que estaba a mano, adelante. Mi primer recuerdo  de este actor es el de Manuel el Portugués, personaje de Capitanes Intrépidos, que ayuda a madurar a un niño rico enseñándole la vida en la mar. Cuando al final leí la novela original de Rudyard Kipling y vi que el final de Manuel no era el mismo, me sentí un poco estafado. La novela sigue siendo buena, pero ya es otra cosa. En fin, Hollywood..
 

   Quedo pendiente de hacer otro retrato suyo en un futuro, a ver si lo manejo mejor. El rostro de  Spencer Tracy se me asemeja a una roca: machacado por los elementos, pero a pesar de ello firme. La pinta de alguien cabal, no sé si me explico.




011
Chisqueru

 Parece que no puedo hacer ningún tipo de afirmación en lo que a respecta el funcionamiento de mis blogs: cuando creo tener un método a seguir, la realidad hace de la suyas. Mi intención era que un blog tuviese más frecuencia que otra, concretamente el de Blogger, y me estoy dando cuenta que la mayoría de la gente ha vuelto a Miarroba. Así que... nada de frases categóricas. Subiré cuanto buenamente pueda en ambos sitios, y tratando de mantener una regularidad. El tiempo dirá si lo consigo... porque lo que es yo, cuanto más sé menos conozco. Y seguimos:

 

   El chisqueru, chisquero ó encendedor de mecha es un instrumento relativamente sencillo; una rosca, piedra de encendedor y mecha. Todavía se vende, al menos online, pero imagino que es como los discos de vinilo: una rareza. Éste en concreto creo recordar que era de mi padre. Se habría quedado sin pìedra e iba a tirarlo, y lo pillé por mi cuenta, para guardarlo. Apenas funciona, pero me gusta tener las herramientas de mi padre, aunque sólo sea por una razón sentimental (Y por una manía coleccionista, he de admitirlo).

   El dibujo está hecho en la libretilla de cuero, la de papel artesanal, He vuelto a usar la plumilla Ibis que utilicé en el dibujo de la gatita (en el otro blog, echadle un vistazo), con tinta china de Pelikán. La verdad es que usar cualquier instrumento de dibujo que tenga una punta rígida es un riesgo en éste tipo de papel: no sólo tiene cierta rugosidad y poca consistencia, también se corre el riesgo de deshacer partes del papel si se hacen demasiadas líneas. Las líneas por detrás del chisqueru son de la veta de la mesa de dibujo, de pino.

024