x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

Buscar ...
El fotolog de maravillas10
TRABAJO Y FAMILIA

Nueve de la noche. Parada de taxis del aeropuerto. Continúan llegando oleadas de viajeros aún vestidos de oficina. Los más afortunados volverán a casa después de más de quince horas dedicadas a su empresa (salieron a las seis de la mañana dirección Barcelona, Londres, Bruselas; regresan ahora). El resto irá directo al hotel más cercano a su cita laboral de los próximos días.

Nada más tomar mi taxi se desploman sin perder la compostura. Se aflojan la corbata o el tacón. Suspiran. Encienden el móvil, consultan los últimos correos. Y por último, llamada de rigor a la familia, manteniendo el mismo tono protocolario de cualquier otra llamada laboral al uso. Serios, mirando al infinito allende el tráfico, sin apenas atisbo de ternura: ¿Duerme ya el niño? ¿Avisaste al técnico de la lavadora? Mi vuelo fatal, salió con retraso. Mañana me reúno a las ocho. Comeré un sandwich en el bar del hotel y a la cama. Te cuelgo, ya estoy llegando. Tengo que pagar el taxi, hablamos luego, chao. Pero aparte del tono también se intuye cierta mezcla de cansancio y de orgullo en esas charlas domésticas, como dando a entender que el sacrificio, las jornadas interminables o los largos desplazamientos fuera del horario laboral son el único camino plausible hacia el emprendimiento. Que lo hacen por y para el futuro de sus hijos. Hijos que, con suerte, apenas disfrutarán de sus padres los fines de semana.

(Daniel Díaz)

He vuelto a encontrar publicado un texto del taxista-escritor que antes tenía un blog. Me gustaban sus escritos porque desde la atalaya de su taxi podía ser testigo, más o menos mudo, de todo tipo de personas y procederes. ¡Lo que no verán los taxistas!

En estas líneas de hoy describe una situación muy común al estar en la parada del aeropuerto. Gente de negocios que coge habitualmente el avión y que está fuera un día o dos. Hombres y mujeres. Y de ahí surge el problema de la conciliación cuando se tienen hijos y no se está con ellos lo que se desea, siempre con el complejo de que se está haciendo algo mal y que se están perdiendo momentos irremplazables.

Es verdad, pero también no es menos cierto que, dadas las precarias condiciones laborales actuales, muchas personas estarían dispuestas a esto, y que lo harían gustosos por su ¿bienestar? y el de su familia.

Lo ideal es poder decir a cierta hora que se acaba la jornada, como hacen los pescadores de estas barquitas, les dan la vuelta y hasta otro día.

Besos.


015
Última foto del fotolog de eliocroca2
A eliocroca2 le gusta esto · El 19/10/2016 a las 22:05

Última foto del fotolog de eliocroca2
eliocroca2 · El 19/10/2016 a las 22:07

El problema está en la eterna dicotomía: ¿trabajar para vivir o, poco a poco y casi sin darnos cuenta, vivir para trabajar? Cuando se siente uno humanista, lo segundo no cabe, porque hipotecar toda una vida, sea cual sea el objetivo, no puede ser bueno.

Última foto del fotolog de Joaki-007
Joaki-007 · El 20/10/2016 a las 17:28

Buenasssss...¡


A mi esto tambien me recuerda a las largas colas en los Taxis de Barcelona o largas caminatas a los hoteles cercanos cuando a las 20:00 se cerraba la Feria de turno ese més.Ya fuera Alimentaria-Construmat o Automovil...

Y todos esos señores y señoras ,hombres y mujeres, al dia siguiente y durante 2-3 o 6 dias , repetian el mismo itinerario...
Claro que , más de uno y de dos , despues de cenar , acudian a algun espectaculo ...esos dias hacen el agosto las sala de fiestas,Cabarets,Teatros y demas...

Como siempre ,preciosa la foto.

Besos.

Última foto del fotolog de mebarak1981
mebarak1981 · El 22/10/2016 a las 12:10

La verdad es que es un poco triste pensar en estas cosas. Esos padres que se están perdiendo la infancia de sus hijos y esos hijos pequeños que se están perdiendo el poder también disfrutar de la compañía y del cariño de sus padres.

Yo creo que uno debería llevar una vida más humilde y pasar más tiempo con sus hijos. Porque los hijos no quieren muchos juguetes, con tener 5 yo creo que les basta, y si los pueden usar jugando con sus padres y hermanos, eso es mucho más enriquecedor y positivo para el niño que lo otro.

Yo creo que hemos llegado a este tipo de situaciones por culpa de la era del consumo. Yo recuerdo que yo (y mis hermanos, claro) tenía juguetes cuando chica, está claro, pero no tenía tantas cosas como los niños de ahora. Yo lo veo en mis sobrinos. Mis sobrinos tienen tal cantidad de juguetes, libros, y de todo, que yo no sé, yo creo que ni tendrán tiempo de usarlos todos y casi ni se acordarán de todo lo que tienen.

Última foto del fotolog de mebarak1981
mebarak1981 · El 22/10/2016 a las 12:15

Y por eso los padres trabajan hasta la extenuación. Porque parece que quieren darle a los hijos todo, todo y todo. Pero les dan muchas cosas materiales gracias al dinero que ganan, pero luego no pasan tiempo con ellos, y vuelvo a repetir, eso me parece muy triste.
Los niños de antes además, teníamos mucho más ingenio a la hora de jugar. Mis hermanos y yo nos inventábamos historietas y demás para jugar, y muchas veces no nos hacían falta las cosas materiales para poder disfrutar de nuestra infancia plenamente.

Yo lo reconozco, mis hermanos y yo hemos tenido una infancia muy feliz. Haciéndonos todos compañía, hermanos, padres, primos, abuelos, y pasando tiempo juntos.
Dudo mucho que los niños de hoy en día, el día de mañana puedan decir lo mismo. Yo creo que la mayoría están como están por la carencia afectiva que deben de tener. Menos juguetes, y más besos y abrazos.

Última foto del fotolog de mebarak1981
mebarak1981 · El 22/10/2016 a las 12:21

Que también te doy la razón, que la situación de la crisis que nos ha tocado vivir, complica un poco la situación ya no sólo laboral de la gente, si no también la familiar, porque claro, quieras o no, las dos al final siempre están relacionadas.